Teresita Newton, pionera entre las mujeres deportistas

En el Día Internacional de la Mujer, Chascomús tiene su abanderada deportiva, Teresita Newton, quien 85 años atrás cruzó nadando la laguna desde La Alameda hasta el Club de Regatas, distancia que cubrió en 2 horas, 49 minutos y 25 segundos. Sin ponerse en juego su Copa ante la suspensión del Circuito de Aguas Abiertas 2020/2021 por la pandemia, aunque luego del tradicional Cruce de la Laguna de Regatas, bien vale resaltar en la fecha el andar de Tere, el cual, por ejemplo, fue reconocido en 2010 con el Premio a la Trayectoria de los Osborne del CRCH y en 2020 por la Municipalidad de Chascomús (foto). Es que Newton fue la primera dama en cruzar la laguna a nado, transformándose en la pionera de los deportes náuticos de Chascomús. “En este cuarto de siglo desde que, como entidad originaria del deporte chascomunense, el Club de Regatas premia a quienes se destacan cada año en las más variadas especialidades, el Premio a la Trayectoria debía ser muy especial. Y lo es, ciertamente, porque no se fundamenta en notables resultados competitivos, ni en campeonatos obtenidos, ni en medallas o distinciones”, decía Guito Cazaux en la ceremonia de los Samuel Osborne 1995. “Quiere ser, en cambio, un homenaje a la fidelidad y a la consecuencia, al idilio inefable de una persona con el agua y, más precisamente, con esta laguna pampa que comenzó a amar a los cinco años, cuando, con la ayuda de un arnés anudado a una cuerda protectora, su padre le enseñaba a nadar desde la costa”, continuó el responsable de la presentación del reconocimiento a la Trayectoria en la Fiesta del Deporte de Chascomús. “Ni pensar, por entonces y hasta bien entrada su adolescencia, en participación protagónica de la mujer en confrontaciones deportivas. Lo que no le impidió, sin embargo, que hiciera de la natación su pasatiempo, incursionara en el remo en un cuatro con timonel con otras amigas audaces, y se convirtiera también en experta capitana del pequeño velero de casco de madera que tenía su anclaje en el charco, como se denominaba al antiguo puerto del Club de Regatas, luego rellenado para ampliar la superficie disponible”, aseguró Guito. PASIÓN POR LOS DEPORTES NÁUTICOS En su exposición previa a la entrega del Premio a la Trayectoria, Cazaux remarcó: “Descendiente de pioneros fue, ella misma, pionera en los deportes náuticos, que si fueron su pasión, no impidieron sino que, en todo caso, potenciaron, vertientes de su personalidad que la hicieron querida y respetada por quienes hemos tenido el privilegio de compartir con ella gratos momentos, desde su carrera docente –tanto al frente de grado cuanto en cargos directivos a los que la condujo su idoneidad— hasta la conversación franca y amena”. Luego, el directivo del Club de Regatas añadió: “Por lo demás, su predisposición a la vida social que la llevó a ser presencia infaltable, aún hoy, en cuanto acontecimiento valedero se produzca en Chascomús, su aguda percepción de la realidad y su permanente interés por los temas cotidianos, son datos adicionales para fundamentar que este premio a la trayectoria no surge de la estadística, sino del corazón, del afecto y de la admiración”. EL CRUCE Yendo al hecho puntual, Guito detalló: “Hay, por otra parte, un dato objetivo que no admite reparos, y es la circunstancia de que hace nada menos que setenta y cuatro años, y uno después de que lo hiciera Domingo Catalino, se convirtió en la primera mujer que cruzó la laguna a nado, desde La Alameda hasta su Club de Regatas, distancia que cubrió en 2 horas, 49 minutos y 25 segundos”. Finalmente, quien en ese entonces era el responsable de presentar el momento más emotivo de los Osborne sentenció: “A falta de oportunidades competitivas, Teresita Newton –no hace falta decir que es para ella este premio— se desafió a sí misma. Y triunfó. Como no podía ser de otra manera, porque la acompañaban la decisión y su entrañable comunión con la naturaleza. En ella personalizamos también el homenaje a todas las mujeres deportistas, entre las que no puede faltar la mención especial a su hermana menor, Cora, compañera inseparable de sus aventuras deportivas, de sus andanzas sociales y, sobre todo, del amor compartido a Chascomús y su laguna. Tanto, que este premio debería recibirlo Tere a orillas del agua y contemplando alguno de esos atardeceres gloriosos con que nos bendice la naturaleza, marco adecuado para el profundo sentimiento de cariño con que se lo entregamos”.