Claypole, rival de Boca, y un hecho histórico en Chascomús

POR CARLOS “POTI” MELLADO El Club Atlético Claypole vivirá esta noche su momento deportivo de mayor trascendencia en sus casi 100 años de vida (fue fundado el 1-10-1923) cuando esta noche enfrente por la Copa Argentina a Boca Juniors, a partir de las 21.30 en Lanús. ¿Pero cuál es su historia en Chascomús y por qué marcó un hecho sin precedentes? “El Tambero”, por los muchos tambos que había a comienzos del siglo pasado en esa zona del partido de Alte Brown que era predominantemente rural, incursiona desde 1978 en los torneos de la AFA. La temporada 96/97 lo encontró a disputando el torneo de la última categoría, la “D”, a la que había descendido en 1993/94. Tras ganar el Clausura 97, definió el ascenso con Comunicaciones, al que venció al cabo de tres finales. Sin embargo, su estadio “Vicente Capocasa” inaugurado en 1979, no cumplía los requisitos que había dispuesto el entonces Coprosede para jugar en la nueva categoría. Así debió oficiar de local en la cancha de Brown de Adrogué, también partido de Alte Brown. De todos modos, las exigencias que debía afrontar para esa localía eran demasiadas para sus posibilidades financieras. Lo cual lo llevó a mudarse para jugar como local al Estadio Juan Silverio Oroz entonces a cargo de la Liga Chascomunense. Contó con el aval de Seguridad Deportiva, cuyo titular el Comisario (y ex árbitro) Mario Gallina tenía una buena relación con el entonces titular liguista Rodolfo Sala. Era septiembre de 1997, y en una temporada donde el clima lo había retrasado mucho, el torneo anual de la Liga estaba terminando. Entonces el Argentino “B” (equivalente al Regional Amateur) comenzaba a mediados de octubre y la temporada local debía finalizar antes. Así, en la tarde del sábado 20 de septiembre, por la novena fecha del Apertura de Primera “C” temporada 97/98, Claypole recibió en el Oroz a Defensores de Cambaceres. El partido finalizó 2 a 1para los ensenadenses con goles de Bernal y Amosa, anotando el descuento Pérez para el tambero. Este partido, fue el primero que por un torneo oficial de AFA se jugó en Chascomús. Todos partidos anteriores oficiales jugados en la ciudad habían sido organizados o bien por la Liga o el Consejo Federal, que es un ente ejecutivo al que la AFA delega la conducción del fútbol del interior. Unos 300 aficionados presenciaron el cotejo en esa soleada tarde del último día del invierno. Entre ellas, algo más de un centenar de chascomunenses, aunque el comentario futbolístico local estaba dominado por las polémicas y el arbitraje de la semifinal de ida jugada la noche anterior en Atlético, entre el local y Ranchos, y lo que podría pasar al día siguiente en la revancha. El partido tuvo el color en las tribunas del duelo de hinchadas, y cobertura mediática nacional de enviados del diario Crónica y Radio Rivadavia más el multimedio platense El Día que lo televisó en diferido. Una radio de la zona de Claypole y la entonces Fm local La Puerta (con el relato del autor de esta nota) emitieron en directo el partido. Dos semanas más tarde, tras perder el clásico en Burzaco con San Martín 4 a 0, “el tambero” volvió a Chascomús para recibir por fecha 11 a Flandria. Era el sábado 4 de octubre y con torrencial lluvia en buena parte del este del país. En el AMBA los partidos de ese día se suspendieron y solo quedaron en pie uno en Rosario, otro en Junín y el de Chascomús. Aunque llovía mucho y sendos puñados de hinchas de ambos clubes se ubicaban en las tribunas, los dos clubes presionaron para jugar. Pero en el final del primer tiempo, el campo de juego del Oroz era una pileta y el juez dijo basta. Ante la suspensión, los hinchas de ambos lados quisieron definirla a pedradas dentro del estadio aprovechando una distracción de la seguridad, pero fueron disuadidos. Estaban 0 a 0 y así terminaron cuando completaron el juego el martes 7 ahora a pleno sol y puertas cerradas, pero igual con un amplio despliegue policial. El último partido del tambero en Chascomús fue el miércoles 5 de noviembre por la 13ra fecha, y ante General Lamadrid cayendo por 2 a 1. El partido se jugó otra vez en familia y lo recaudado no alcanzó para los gastos. La cuestión económica provocó demoras en la salida del micro que debía regresar con el plantel. Las dificultades en este aspecto eran comunes para muchos clubes de ascenso. El diario La Nación se abocó al tema en una nota que ocupó la contratapa del suplemento deportivo, destacando a un periodista y un fotógrafo de la corresponsalía La Plata a este partido que tomó de ejemplo para graficar la situación. Así terminó el periplo de Claypole como local en Chascomús en ese 1997. Año que marcó la regionalización de la Liga con la llegada de los clubes de Magdalena y Punta Indio, que amplió el proceso de zonificación iniciado en los ochenta. Veinte años después, en 2017, como parte de otro proceso, el de la paulatina conurbanización, un club del partido de Almirante Brown –Defensores de Glew- se afiliaría a la Liga Chascomunense.