“Desde que la cubro, es la primera vez que no hay Liga”

Carlos Irineo Mellado es el periodista con más años cubriendo la Liga Chascomunense de Fútbol, pese a lo cual, en este 2020, es la primera vez que le toca vivir que no haya competencia, más allá de esos primeros partidos zonales del Torneo Apertura, que luego, tras meses de pandemia, fue suspendido. “Fue un año especial. El primero desde 1986, cuando empecé a cubrir la Liga, en que no hubo competencia. Así que fue extraño en ese aspecto, aunque fue en todos los aspectos, obligando a convivir con protocolos y cuidados especiales, que jamás imaginé”, comentó Poti, con 61 años recién cumplidos, en diálogo con EL SUPLENTE. En este contexto, el experimentado trabajador de prensa opinó: “La Liga hizo lo que pudo, en una situación muy especial y complicada. Entiendo que siempre se tuvo como primacía cuidar la salud, y someter sus decisiones a los que dispusieran las autoridades de cada localidad, en un contexto vario pinto con situaciones epidemiológicos totalmente disímiles entre lugares donde estuvieron muchos meses en Fase 3 y otros que en cambio pasaron más de cinco meses desde que se dispuso el ASPO para tener su primer caso positivo. Luego, Mellado añadió: “En ese marco, y en un momento complicado para las entidades que la componen y que en definitiva son la Liga, creo que muchos más no se podía hacer, porque una cosa es fútbol profesional y otro amateur. Pero además por la amplia geografía que abarca la organización del fútbol liguista existen realidades disímiles que requieren un abordaje particular, pero aún entre clubes de una misma localidad o zona existen distintas realidades como sucede por no ir demasiado lejos aquí mismo en Chascomús”. Seguidamente, Poti sostuvo: “Creo que hubo algunos avances en aspectos administrativos y capacitaciones como el sistema COMET, pero también es cierto que en un contexto de magros recursos, con clubes que en cada lugar prestaron su aporte solidario y comunitario dentro de sus respectivas posibilidades, y que sufrieron las consecuencias de meses sin poder realizar sus actividades habituales, cada cual ha hecho lo que ha podido, porque no debemos perder de vista que ha sido un año complicado en todo sentido y mucho más para entidades sin fines de lucro”. LO QUE VIENE, LO QUE VIENE Mirando hacia delante, el experimentado periodista comentó: “Entiendo que la temporada 2021 está ligada a lo que suceda con la situación sanitaria. Además habrá que esperar la famosa vacuna, y ver cuándo realmente estará disponible. Claro está que también jugará la parte económica, que condicionará al igual que la sanitaria lo que pueda planificarse y elaborarse. En ese sentido habrá que esperar si es que se puede jugar con público, con un aforo determinado que quizá estar concatenado además de las particularidades de cada localidad, también las comodidades y capacidades de los escenarios de juego para los espectadores. También habrá que aguardar si todos los clubes pueden jugar o bien alguno queda en el camino. En mi opinión es válido que se comience a delinear y preparar aspectos de lo que será la futura competencia, tanto en cuanto a sistema de torneos como de protocolos que deben cumplirse”. Y yendo a la competencia, Mellado remarcó: “Los formatos de los campeonatos es un tema de todos los años y se han implementados en los últimos veinte años varias ideas, pero la realidad es que estamos en una Liga con largas distancias, agravadas por algunas situaciones puntuales como es el caso de la ruta 20 de Vieytes a Chascomús que hasta comienzos de la década del 80 era de asfalto y hoy es un camino de tierra con sectores intransitables en particular en la época. Situación que condiciona –desde el punto de vista de los costos del transporte, que no es un gasto menor- cualquier armado de campeonato, que determinaba en la pre pandemia que la mayoría se inclinara por el torneo de las tres zonas como el más adecuado a la realidad integral de la Liga, que además representan las tres regiones que coexisten dentro de ella. Ahora en las actuales circunstancias, pandemia pendiente, se busca achicar costos acotando la cantidad de equipos por zonas para que haya menos traslados, aunque es difícil poder conformar a todos. Cuestión que parece sucede con el borrador de seis zonas que ha trascendido”. UNA PROPUESTA DE CAMPEONATO Y en su visión, continuando sobre el formato de torneo, Poti esgrimió: “Si se lo que se privilegia es lo económico sobre lo deportivo, de participar los 25 equipos, hay que dividirlos en ocho zonas geográficas. Siete de 3 equipos y 1 de cuatro. Cada equipo jugara en su zona cuatro partidos, pero todos clasifican, excepto el cuarto de la zona de cuatro. Los ocho primeros juegan por la Copa de Oro, los ocho segundos por la de Plata y los ocho terceros por la de Bronce. En cuartos de final juegan partidos por cercanía geográfica y lo mismo en semifinales”. En detalle, el periodista formuló este campeonato: “Zona 1 los tres clubes de Punta Indio; zona 2 los de cuatro del partido de Magdalena; zona 3 Etcheverry y dos de Brandsen; zona 4, el que queda de Brandsen, Jeppenery Las Lomas; zona 5, los de Korn y Glew; zona 6 Ranchos y dos de Chascomús; zona 7 Lezama y los dos de Chascomús; zona 8, los dos de Belgrano y Pila. Cuartos de final. 1 vs 2; 3 vs. 5; 4 vs.6; 7 vs. 8. Semifinales ganador 1-2 vs. ganador 3-5; ganador 4-6 vs. ganador 7-8. Final ganador 1-2/3-5 vs. ganador 4-6/7-8. En todos los casos partidos de ida y vuelta. Serían en total 12 fechas, con un mínimo garantizado de seis partidos por equipo (uno menos que en el esquema de las tres zonas)”. Por último, Poti Mellado sumó: “Es un esbozo, que para algunos pueda ser descabellado y para otros perfectible. Pero que está apuntado a la economía y apunta a tratar de lograr una justa composición de los intereses de las partes, que en este caso son nada más ni menos que los 25 clubes intervinientes”.