Cuando el Gladiador quiso hacer callar a D10S

Carlos Berlocq, el Gladiador de Chascomús, popularizó su imagen de guerrero del tenis en la Copa Davis y, como cada vez que la celeste y blanca jugaba por algo, Diego Armando Maradona, el D10S del Fútbol, no podía con su genio hasta transformarse en el hincha número 1, en este caso, del deporte blanco, ese que, cuando es por la Ensaladera, se transforma en pasión de multitudes por lo menos en las tribunas del escenario de ocasión. “Argentina venía de consagrarse en la Copa Davis por primera vez en la historia. El equipo nacional había levantado la Ensaladera de Plata en Zagreb y tenía la oportunidad de festejarlo en casa ante Italia, en febrero del 2017. Y si bien las grandes raquetas argentinas (Juan Martín Del Potro y Federico Delbonis) se habían bajado de la serie, los fanáticos se hicieron presentes en Parque Sarmiento para celebrar semejante hazaña. Y entre todos los hinchas apareció Diego Armando Maradona”, recordó Olé, para luego agregar: “Diego apareció junto con Gianinna y su nieto Benjamín en el estadio que se había armado, para alentar a Guido Pella y a Carlos Berlocq el 3 de febrero en sus respectivos partidos de singles”. En aquella oportunidad, Charly, un personaje y laburante del tenis, intentó hacer lo que nadie pudo y él tampoco: callar a Diego. “Más allá del rendimiento de los jugadores nacionales -ambos terminaron perdiendo-, Maradona no paró ni un minuto de alentar. Se paró entre tanto y tanto y lo vivió de manera intensa como un apasionado más. Al punto que Charly ¡pidió que se callara! Sin embargo, el Diez entendió lo contrario y empezó a gritar cada vez más fuerte. El tenista se ponía nervioso...”, rememoró Olé, que además añadió: “Por supuesto que la presencia de Pelusa no pasó inadvertida. Y a pesar de que generó cierta desconcentración en el jugador de Chascomús, Charly agradeció su presencia”. “Lo tomé de la mejor manera porque era increíble la fe que Diego me tenía, el aliento que me daba todo el tiempo. Había perdido los dos primeros sets y él me decía: 'No importa, seguí, seguí'. Eran todos mensajes positivos", comentó el ex tenista lagunero post partido, en momento que, incluso siendo fana de River Plate, no podrá borrar jamás.