Uno de los grandes entrenadores argentinos, Alejandro Sabella, se está anotando 66 años este jueves 5 de noviembre y, casi una década atrás, estuvo en Chascomús, más precisamente en el Club Deportivo, como parte del curso de directores técnicos de ATFA y por iniciativa de la Liga de Fútbol Infantil de la Cuenca del Salado.
A fines de junio de 2011, en el quincho del Depor, Pachorra se presentó en Chascomús junto a sus ayudantes Claudio Gugnali y Julián Camino, como así también por el profe Pablo Blanco, oriundo de Bartolomé Bavio y con pasado en la Liga Chascomunense de Fútbol, entre otras instituciones en Tiro Federal.
En aquella oportunidad, ya campeón con Estudiantes de La Plata en la Copa Libertadores 2009 y del Torneo Apertura de AFA 2010, Sabella disertó durante más de dos horas en las instalaciones albiceleste ante aspirantes y DT recibidos de la ciudad lagunera y la zona.
Vale recordar que la presentación del ex colaborador de Daniel Passarella se dio a días de partir rumbo a Emiratos Árabes, donde iba a dirigir el Al Jazira de Abu Dabi, lo cual finalmente no sucedió por llegarle la propuesta de la selección argentina, con la cual en 2014 alcanzó la final del Mundial de Brasil.
LOS CONCEPTOS DE PACHORRA
En el club de la Yrigoyen, como bien relató EL SUPLENTE en su momento, el DT y su cuerpo técnico se brindaron de gran manera a los presentes, dejando en claro la importancia, en su carrera, del aprendizaje permanente, como del equilibrio en las buenas y en las malas.
Tras reconocer que su mayor fastidio al momento de ejercer su profesión es brindar la charla técnica previa al partido, Pachorra hizo un repaso de la historia del balompié y de las maneras de jugar que vivenció – y vivencia - en su formación, para lo cual empezó a desandar su análisis en el Mundial Suecia 1958, hasta llegar a Marcelo Bielsa, al cual admira profundamente.
El ex jugador de River Plate, entre tantos otros clubes, destacó que, en su visión del fútbol, es fundamental ganar el medio, porque, si bien los partidos de definen en las áreas, las victorias o derrotas se comienzan a gestar en tal sector. También hizo público su gusto por defender con tres hombres, para sumar un volante más.
Luego de sostener que prefiere siempre ser futbolista a entrenador, debido que en tal función no se tiene vacaciones y siempre hay preocupaciones, Sabella repitió que para ejercer la profesión es necesario tener equilibrio en su relación con los dirigentes, jugadores, prensa e hinchada.
Al momento de desarrollar las virtudes que, en su óptica, un técnico debe poseer para lograr el fin buscado, el respeto de sus futbolistas, Alejandro aseguró que pasa por tener conocimientos técnicos para enseñar y educar; capacidad de trabajo frente al plantel completo y los juveniles de elite, como así también para conocer a los rivales, y honestidad ante el jugador, la cual pasa por decirle siempre la verdad y no prometer.
Así, entre varias ricas anécdotas, transcurrió la disertación de Pachorra, que, al ser consultado por la importante del técnico en un equipo, sostuvo que con sus decisiones pueden hacer un poco bien, pero mucho mal.