“Cumplimos con los sueldos, pero el panorama es incierto”

El Club de Pelota Chascomús es una de las tantas instituciones deportivas argentinas que está sufriendo las consecuencias del parate de la actividad debido al avance del Coronavirus, haciéndose difícil sostener las estructuras más allá del acompañamiento de los socios y algunas ayudas que llegaron desde el Estado. Al respecto de esta situación hizo declaraciones para EL SUPLENTE el presidente de la institución vasca, Sebastián Alfonsín, quien sostuvo que pese a que pudieron cumplir con el 100% de los sueldos, el panorama es incierto. En primer término, Alfonsín contó que el club pudo acceder a algunas de las ayudas que llegaron desde el Estado, como lo que fue el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción: “Sí, pudimos acceder al programa llamado ATP, el cual fue de gran ayuda para que los empleados del club puedan cobrar el 100 ‰ de su salario. Para algún caso la ayuda ATP cubrió la totalidad del sueldo y para otros alrededor de del 50%. La verdad que por los números que manejamos en nuestro Club fue de gran ayuda. “Al subsidio que el Estado otorgará de $60.000 nos vamos a anotar. Hay tiempo hasta el 22 de mayo. Estamos juntando los requisitos que piden para acceder aquel. Estimo que en estos días ya estaremos inscriptos”, agregó el presidente. Por otra parte, Sebastián se mostró muy satisfecho con el acompañamiento de los socios que está teniendo la institución: Con la cobranza de las cuotas no nos podemos quejar. Si bien hay una merma por distintos motivos (socios que viven afuera, otros que tienen domicilio de pago en sus trabajos y dichos comercios están cerrados etc), se ha cobrado una buena parte. No queremos dejar pasar esta oportunidad para agradecer a los socios que en este difícil momento sigue colaborando con el club. Muchos se comunicaban a los distintos integrantes de la comisión para ver cómo hacían para pagar o de qué manera hacer llegar la cuota. La verdad que estamos agradecidos con el socio por el nivel de compromiso para con la institución”. Por último, Alfonsín adelantó que más allá de este acompañamiento de los socios, lo que viene es difícil de prever: “El panorama es muy incierto. No sabemos cuánto puede llegar a durar esto y de volver, cómo será y de qué forma. Se ha hace muy difícil resistir a puertas cerradas, sumado a las particularidades de nuestro club. Es una institución con un edificio que va cumplir 95 años y como todo inmueble antiguo, si no se mantiene correctamente se viene abajo. Esperemos que a la brevedad salgamos adelante por el bien de todos los clubes, pero sobre todos por el bien de la sociedad. De esta manera solo se puede resistir muy poquito tiempo”.