Tras Madariaga, la Celeste se topó con un clásico rival
POR POTI MELLADO PARA EL SUPLENTE
Superada la instancia de General Madariaga, llegó el turno de Dolores. La buena actuación ante los madaraguienses había estimulado la expectativa de los simpatizantes locales que en buen número concurrieron al partido de ida jugado en Deportivo.
En un trámite complicado y ante un buen equipo rival, fue victoria celeste por 3 a 1, en un partido donde la hinchada jugó su parte, y donde los dolorenses –incluyendo la prensa que llegó de esa ciudad- se fueron muy disconformes con el arbitraje. En especial por un penal sancionado a favor de Chascomús tras “una picardía” de Luis “Canario” Pérez. Eran épocas en que el árbitro principal eran de una tercera liga, pero los líneas los aportaba de sus planteles de jueces la Liga que hacía de local.
El clima para la revancha en el “Delfor Del Valle” se preanunciaba pesado. El escenario dolorense no contaba con alambrado olímpico. Apenas una simple verja de no más de un metro de altura separaba al campo de juego del sector asignado a los espectadores, en una situación que era aún común en esa época en muchas de las canchas de las localidades del interior de la provincia. Además para llegar a los vestuarios, que son los actuales, a unos cincuenta metros los futbolistas debían pasar por entre el público.
Desde la Liga Chascomunense se hizo hincapié en el tema de seguridad, interesándose del tema incluso a altas autoridades políticas de entonces, oriundas de nuestra ciudad.
Ante ese panorama, y ante la posibilidad de perder su localía, los dirigentes dolorenses se movieron rápido. Y así en tiempo récord, con la colaboración de su municipio y aficionados al fútbol, cercaron con alambrado olímpico reglamentario el campo de juego del estadio dolorense y lograron quedara aprobado para el partido.
Llegó el domingo, y a pesar de la jornada nublada y con algunas lloviznas, no fue impedimento para que muchos chascomunenses se movilizaran “a la ciudad tribunalicia”.
Hubo quienes fueron en vehículos particulares, pero muchos otros lo hicieron en un camión, mientras que en un micro de los de transporte urbano, fueron algunas mujeres y chicos, más los muchachos de los bombos con sus instrumentos. Naturalmente muchos dolorenses se acercaron a su Estadio, también a acompañar a los suyos.
Un importante operativo de seguridad con controles y cacheos, con personal de infantería en una época donde la policía imponía su autoridad sin demasiados pruritos. Esa circunstancia y la voluntad de ambos lados, hizo que todo transcurriera sin problemas. Si hasta hubo tiempo para que ambas hinchadas se unieran en un ¡Argentina!, ¡Argentina! lanzado por el recordado Hugo Burlone, como contó el actual presidente liguista Luis Seillant que por entonces era uno de los impulsores de la “Celeste Corazón”.
Sin embargo, tanta expectativa quedó trunca. ¿La lluvia?. No, la ausencia del árbitro, que debía llegar de Mar del Plata. Aparentemente el colegiado como en su ciudad llovía mucho, pensó que en Dolores sucedía lo mismo y no viajó. Claro eran épocas donde no había celulares ni otras formas de comunicación y los teléfonos de línea tampoco abundaban.
Conclusión, el partido se pasó al otro domingo. Y otra vez se repitió, aunque ahora bajo un sol primaveral del mes de octubre, la caravana celeste a Dolores. Y todo el operativo de seguridad. Pero esta vez hubo fútbol en un Estadio con mucho público.
En otro disputado partido, fue derrota chascomunense por 2 a 1. El gol de los nuestros fue de Roberto Castiglioni, con un formidable disparo desde fuera del área. A pesar de la derrota, el triunfo de la ida por 3 a 1 alcanzó para clasificar y el regreso fue a puro festejo.
El seleccionado chascomunense estaba en tercera ronda y el próximo adversario sería Olavarría, una selección de una Liga de mayor potencial futbolístico y económico. A punto tal que sus dirigentes se sorprendieron cuando se enteraron que el técnico Lejona –al que recordaban de su paso por el profesionalismo- dirigía gratis y que hasta por ahí tenía que afrontar algún gasto. Marcando las diferencias de uno y otro fútbol. El cruce ante los olavarrienses, será tema de otra entrega.