XXXIV Campeonato Argentino de Selecciones “Copa Beccar Varela”
POR POTI MELLADO PARA EL SUPLENTE
Semanas atrás, la presentación en Chascomús de Diego Maradona integrando un seleccionado juvenil de la AFA y jugando por primera vez como titular con la camiseta de AFA en 1977, no solo fue reflejado por EL SUPLENTE, sino por medios nacionales –como el diario Clarín a través del periodista Horacio Pagani- e internacionales que lo titularon “como el debut oculto de Maradona”.
La presentación de Diego Maradona con la albiceleste –en verdad por tratarse de un partido no oficial, el equipo de AFA jugó con una camiseta alternativa de color blanca con vivos azules- fue ante un combinado local que, si bien representaba a la Liga, era un seleccionado del nocturno de Deportivo –cuya cancha fue sede del cotejo- conformado por Domingo Lejona, que había sido el DT del campeón Casa Halty.
Por ese motivo había jugadores que militaban en clubes de AFA (los arqueros Casse y Jiménez, los zagueros Marcelo Armendáriz y Kholi o el volante “Pato” Jesús) o en otras Ligas (Horacio Tristán, que actuaba en Mar del Plata) y el combinado chascomunense ni siquiera vistió de celeste. Jugó con una camiseta amarilla y verde, que era de un equipo del nocturno que tenía como sponsor al actual presidente liguista Luis Seillant.
Seis meses después, los jugadores de los clubes locales que actuaron ese partido fueron la base, que, bajo la conducción de Lejona, del plantel que representó a la Liga Chascomunense el Campeonato Argentino de Selecciones “Copa Beccar Varela” en su XXXIV edición organizado por el Consejo Federal de la AFA.
El torneo comenzó en septiembre, a poco de que finalizara el certamen liguista de 1977 que tendría como campeón a Alumni (sería el cuarto y último título liguista del tricolor de la calle Mazzini, porque en 1993 ganó la Liguilla y la final para disputar el TDI de ese año) conducido por José “Morrongo” Bilbao. Un equipo que hizo de la firmeza defensiva –jugaba con línea de cinco- y la practicidad en ofensiva las bases sobre las que asentó su logro, tras dura porfía palmo a palmo con Atlético, al cabo de las nueve fechas –una rueda- disputadas.
Además de los equipos mencionados participaron Deportivo (cuya cancha era la única que se jugó en nuestra ciudad), Tiro Federal, Unión Deportivo, El Tero, El Hueco y el debutante Barrio Colón, todos de Chascomús. A ellos, se sumó desde Ranchos, el Centro de Educación Física que tras esa temporada no participó más de la competencia liguista.
Pero volvamos a lo que fue la participación de la selección celeste en ese XXXIV Campeonato Argentino de selecciones disputado en la primavera de 1977. “Mingo” Lejona, volcó la capacidad y experiencia recogida en su etapa de futbolista, en la que durante más de un lustro jugó profesionalmente en la primera división del fútbol argentino, para la preparación y armado de este equipo.
Entre los convocados estuvieron nombres como los defensores Miguel Acuña, Carlos Cáfaro, César Lachaise, Hugo González, Gustavo Haedo, el ranchero Oscar “Vaca” Southwell (que no pudo jugar ningún partido por problemas de documentación); los volantes Roberto Castiglioni, Rubén Balcaza, Carlos y Julio Zaldúa, Eduardo Seillant, Carlos Inchausti, Luis Pérez, Marcelo Giacobone; los delanteros Oscar Plache, Ángel González, Horacio Moja, Jorge Croccia, el pilero Oscar Mesmmer y un juvenil Pedro Martínez, decisivo con sus goles en el reciente título liguista de Alumni entre otros.
Los arqueros fueron Rubén Seal y Martínez. Este último, era un guardameta foráneo que había llegado a jugar en la 3ra de San Lorenzo de Almagro, pero alguna circunstancia especial hizo que no siguiera en ese club a pesar de sus condiciones para el puesto. A punto tal que venía siendo seguido por Ernesto Duchini, por cuyo consejo y contacto con el entonces presidente liguista Omar Beamurguía, llegó a Chascomús. Aquí fichó y jugó para el Club Social y Deportivo El Tero, los últimos partidos del torneo oficial, aunque su objetivo era tener “rodaje” en el seleccionado local.
La presencia de Lejona generó una expectativa, que se notó también afuera de la cancha, con el regreso de los aficionados a acompañar al seleccionado –que venía en la edición anterior de esta competencia de no pasar el primer cruce eliminatorio ante Monte- y un grupo de ellos nucleados en la Agrupación “Celeste Corazón” generaron una movida con bombos –en una época donde estos instrumentos estaban acallados-, redoblantes, cornetas, pirotecnia y cánticos que ponían una postal no demasiado habitual en las canchas locales.
El arranque fue de visitante y empate con General Madariaga sin goles. La revancha en cancha de Deportivo, fue con triunfo por 3 a 1. En segunda ronda, el rival sería Dolores. Un adversario clásico y tradicional desde los días iniciales del fútbol de ambas ciudades. Pero esa historia y lo que siguió, se los contamos en una próxima entrega.
EL ARGENTINO DE SELECCIONES
SE JUGÓ DE 1920 HASTA 1988/89
La Copa Presidente de la Nación, también llamado Campeonato Argentino o Copa Presidente, fue un certamen oficial creado por la Asociación Amateurs de Football, entidad disidente de la oficial Asociación Argentina de Football, en 1920. Es decir que comenzó jugarse hace exactamente un siglo.
Su organización primigenia corrió por cuenta de la Asociación Amateur de Football y posteriormente de la Asociación del Fútbol Argentino.
Este campeonato se disputó hasta la temporada 1988-89, con un torneo interligas, del que participaban las selecciones de las ligas regionales dependientes del Consejo Federal y, hasta 1942, equipos representativos de la entidad organizadora, en algunas temporadas uno de Capital Federal y otro de la provincia de Buenos Aires.
El campeón del torneo se hacía acreedor de la Copa Presidente de la Nación Argentina, donada por Hipólito Yrigoyen. A partir de 1925, el subcampeón obtenía la Copa Intendente Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, y desde 1929 fueron agregadas la Copa Comité Olímpico Argentino, para el tercero, y la Copa Dr. Adrián Beccar Varela, para el mejor equipo del interior.
Entre 1942 y 1958, el campeón de este torneo disputó la Copa Ibarguren con el campeón de la Primera División.4
En la edición 1956-57 el campeón se clasificó para disputar la Copa Bottaro, frente a su similar del Campeonato de Selecciones del Interior de Uruguay.1
Hacia mediados de la década de 1970 el certamen fue perdiendo paulatinamente interés por la inclusión de los equipos indirectamente afiliados en los campeonatos oficiales, primero a través del Campeonato Nacional de Primera División, en 1967, y luego con la inclusión en los torneos regulares, por medio de un sistema de ascensos y descensos, a través de la creación del Nacional B, en 1986.
La última temporada fue la 1988-89 ya reservado para selecciones juveniles sub 18.