A medio siglo de uno de los logros más importantes del fútbol liguista
Por Poti Mellado, para el diario El Argentino
En este año que hoy culmina se cumplieron cincuenta años de la obtención de la Copa Clarín, un torneo de selecciones mayores que agrupaba a las ligas del sudeste de la provincia y que se jugó en parte de la década del 60 y el 70, por parte de la Liga Chascomunense de Fútbol.
Fue uno de los logros más destacados del fútbol lagunero - en el que están englobados los clubes y los seleccionados de la Liga- en su historia, que bueno es señalar no ha sido pródiga en campeonatos en el nivel institucional más allá de la competencia doméstica.
Si bien el título fue conseguido el 1º de febrero de 1969, creemos oportuno traerlo al recuerdo antes que finalice este 2019 para que el medio siglo de esa consagración de la selección celeste no pase desapercibido, como ha ocurrido hasta ahora.
La definición del torneo fue con Roque Pérez, que por entonces tenía Liga propia (hoy los equipos de esa localidad fueron absorbida por la de Lobos) y era un rival tradicional de esa época tanto en este torneo al que el diario capitalino Clarín –eran otros tiempos del fútbol y del país- le daba su nombre como de los Campeonatos Argentinos de selecciones por la Copa “Beccar Varela” que organizaba el Consejo Federal.
En el rival jugó como titular un jovencito de tan solo dieciséis años. Su nombre Ricardo Julio Villa, el mismo que en 1970 debutaría en la primera de Quilmes iniciando un exitoso camino en el fútbol argentino que lo llevó en 1977 a ser el pase récord de esa temporada al ser adqurido por Racing y a ser en 1978 parte del plantel que se coronó Campeón Mundial, siendo tras esta competencia transferido al fútbol de Inglaterra.
Volviendo al seleccionado celeste, hay que decir que eran épocas que en la Liga solo participaban los clubes de la ciudad y “el combinado” como se solía decir entonces, lo integraban jugadores de Chascomús, salvo la excepción de algún jugador foráneo que actuaban precisamente para alguno de los clubes chascomunenses.
Para esta edición se designó a César Bordachar como técnico. Chascomús fue campeón ganando los dos partidos finales, que se jugaron en horario nocturno. Primero de local por 3 a 2 en cancha de Atlético y luego de visitante –en cancha de Sarmiento de Roque Pérez- por 1 a 0.
El diario Clarín que cubrió el partido con enviados especiales calificó de inobjetable el triunfo de la selección chascomunense. El local pasó a ganar a los 33 minutos, cuando Juan Carlos “Vasco” Girado aprovechó un error del arquero rival para empujar la pelota al gol. Sin embargo la alegría del numeroso público local, no duró mucho ya que tres minutos después empató Roque Pérez vía L. Mc Cormick.
En el complemento, a los 8 minutos Nuñez puso el 2-1 para Chascomús. Minutos más tarde, un defensor visitante batió su propio arco para que la celeste pase a ganar 3 a 1.
Cuando iban 37 minutos Hoquy achicó diferencias (3-2) para los roqueperenses.
Fue árbitro Francisco Amoroso de AFA y previo al partido hubo un minuto de silencio por Roberto Noble, fundador de Clarín, fallecido el 12 de enero de ese año en Córdoba. Chascomús alistó a Hugo Chappa; Argentino “Canario” Passerini, Hipólito “Polo” Girado, Angel Izurieta, Carlos Martínez, Armando del Bono, Oscar “Miaja” González, Omar “Polito” Girado, Juan C. “Vasco” Girado, Hugo “Oso” Ñiguez y Carlos Nuñez.
La revancha se jugó el sábado 1º de febrero, con arbitraje de Antonio Sofio, ocasión en que Chascomús se impuso por 1 a 0 con gol de Juan Delavalle a los 36 minutos del segundo tiempo “ratificando los méritos expuestos en el partido de ida”.
A pesar que solo se marcó un gol el partido fue intenso y con varias situaciones de riesgo ante los arcos. Dentro de un trámite parejo, Chascomús exhibió mayor capacidad apoyado en el trabajo de sus volantes Del Bono, González y ÑIguez, como en la brillante tarea de J. C. Girado, si bien la crónica señala que por momentos fue demasiado individualista según el enviado del diario Clarín.
Roque Pérez urgido del triunfo martilló desordenadamente durante los primeros 20/25 minutos del complemento sobre el arco celeste, pero encontraron la firme respuesta de la defensa chascomunense donde “Canario” Passerini y “Polo” Girado rayaron a gran altura, bien complementados -según la crónica de EL ARGENTINO- por Martínez (el padre de Pablo y Mariano) e Izurieta. Artazcos respondió con acierto en el arco y cuando no pudo contó con la ayuda de un palo.
El gol de Chascomús llegó pasada la media hora cuando el dueño de casa había sentido el esfuerzo realizado en vano. Tras combinación de Ñiguez y Girado, fue el ingresado Juan Delavalle el que conectó la pelota al fondo del arco.
Después solo restó esperar el final para que Chascomús alzara la Copa con “Canario” Passerini como capitán, marcando así uno de los triunfos más relevantes del fútbol de la ciudad.
Para este segundo partido Bordachar dispuso a Artazcos; A. Passerini, H. Girado, Izurieta, Martínez; A. Del Bono, O. González, H. Ñiguez; O. Girado (que años después jugará profesionalmente en Banfield y Ecuador), J. C. Girado, Naqued (Delavalle).
Rubén Del Bono, Andrés Aurifonti, Pérez Murga, “Cacho” Gauna, Miguelo Domínguez y Horacio Andersen fueron parte de ese seleccionado.
Protagonistas que en muchos casos están aún entre nosotros y otros han desaparecido físicamente, pero que inscribieron su nombre en uno de los títulos que el fútbol de la ciudad y de la Liga, han logrado obtener. Vayan estas líneas como reconocimiento a ese logro y rescatarlos del olvido.
Fotos: Berta y Checonato Passerini, a través de Poti Mellado