Capera Marina, la renovación dirigencial en Atlético

La 35ta entrega de los premios deportivos Samuel Osborne del Club de Regatas Chascomús tuvo un reconocimiento especial, más precisamente a un dirigente que marcó un quiebre en institución centenaria y modelo para la ciudad y la región, Atlético Chascomús. Se trata de Capera Marina, kinesiólogo, también profe de Educación Física, pero sobre todo presidente que promediando la década del 80 significó la renovación dirigencial en la entidad albirroja, movilizando varios cambios en las instalaciones de la ex Avenida Lastra y promoviendo una línea dirigencial que continúa hasta hoy. Las razones del Premio a la Trayectoria de los Osborne 2019, para el Club de Regatas Chascomús y con detalles brindados por el libro del Centenario de Atlético de Miguel Saulo, son las siguientes: PREMIO A LA TRAYECTORIA Nadie en Chascomús debe llevar ese sobrenombre. Con solo decirlo todo el mundo imaginará al Kinesiólogo, al ex Presidente del Club Atlético, pocos al Profesor de Educación Física. No fue demasiado extenso su mandato en la CD de Atlético como presidente, pero sí fue trascendente. Y lo hizo en el período que muchos llaman DE LA RENOVACIÓN, que se inició allá por 1984 cuando jóvenes que integraban la comisión pensaron un nuevo estilo de trabajo y vieron que podían. Su ingreso al Club fue como deportista, primero en fútbol y luego más activamente en el básquet. Luego de su paso por los niveles superiores de educación en los que obtuvo los títulos de Profesor de Educación Física y de Kinesiólogo, volvió a Chascomús. En ese momento fue convocado por Ángel Pavía para integrar la CD del Club, “hace falta gente joven” le dijo Ángel. A partir de ese momento comenzó a preocuparse e involucrarse en las cosas del Club en forma más directa, mirando lo deportivo y uniéndose con otros jóvenes de la CD, como Néstor Carbone, para ir realizando propuestas, discutir sanamente sobre diversos aspectos que consideraban importante cambiar y poner sobre la mesa sus propias ideas. La gente joven que se necesitaba comenzó a tener peso. La voluntad expresa del “Pollo” Brandoni de retirarse, y la proactividad de los más jóvenes comenzaron a marcar un quiebre en la forma de conducir. Junto a los jóvenes compañeros de la CD, trabajó muy duro en los primeros tiempos, resignando tiempo a su profesión, a su familia, tal como sucede con aquellas personas que deciden emprender la aventura dirigencial en los clubes de nuestra ciudad. La construcción del tinglado, la conexión a las cloacas, llevar el gas natural al Club, fueron de las primeras acciones esenciales para el posterior crecimiento de la institución. Junto al Negro Sánchez y a Edgardo Giusti, fue realizando un trabajo de base para el básquet. Era el tiempo en que el Club no contaba con su propia cancha para este deporte y se usaba en esa época la cancha de Bochístico para ejercer la localía. Recuerda que, entre otras cosas, ellos debían ir temprano el domingo para colocar los aros en Bochístico, para que los chicos pudieran jugar. "Hemos llevado el básquet por todos lados, con vocación y con gusto". Siempre poniendo el foco en que los niños jueguen por el placer de jugar y sin presión. Estimulando la competencia, pero siempre sobre la base de la diversión y el disfrute. Da la impresión de estar en un lugar de privilegio dentro de la institución. Tiene un pasado reconocido por todos, llevó adelante una comisión que le dio el impulso que el Club hoy tiene y es considerado un hombre de consulta tanto para la conducción actual como por los jóvenes que vienen empujando fuerte. Está totalmente dispuesto a brindar su experiencia para la puesta en marcha y realización de nuevos proyectos. Es un convencido de que lo que vendrá será mejor. Y da la impresión de que no se equivoca. Mejor que nadie sabe él, lo que es un quiebre en una institución y basta con escuchar a los jóvenes que están dedicados al Club con fervor y que ven en CAPERA un hombre para consultar, cosa para la cual él está totalmente dispuesto. Es premio a la TRAYECTORIA: CARLOS “CAPERA” MARINA